Las interacciones entre padres e hijos constituyen el eje
alrededor del cual se forma la seguridad emocional que permite a las personas
ejercer su capacidad para ser autónomas y expresar sus capacidades y talentos.
Se han identificado tres estilos claros de relación, que se muestran con
frecuencia en las relaciones familiares. La relación entre padres e hijos
basada en estas dos formas de autoridad: Autocráticas y permisivas, lleva a un
deterioro de la autoestima y como resultado se ven afectadas la convivencia
familiar y el bienestar de sus miembros, ya que la relación que se crea
desgasta los lazos afectivos y obstaculiza su desarrollo personal.
Si desea conocer cuál es el método adecuado de autoridad vea
en esta misma edición la sección Paternidad Responsable bajo el tema Método
Eficaz de Autoridad. De igual manera si desea ampliar estos conceptos puede
participar en nuestros cursos inscribiéndose ahora mismo. Mucho de la
drogadicción incluyendo sus causas, son complejas y aún no son completamente
claras. Un gran número de factores son responsables de contribuir a la
formación de un adicto. Estos incluyen el ambiente, las reacciones bioquímicas
en el cerebro y la herencia. En medio de todo ésto, no hay que negar que la
drogadicción causa severos daños al cuerpo y que el problema es
difícil de sobrellevar. La presión de los grupos y la fácil disponibilidad
de las drogas son dos factores ovios que contribuyen al problema de la
experimentación y participación con drogas, así como también, la relación
padres e hijos. Si se les pidiera consejo sobre el uso de drogas, la mayoría de
los padres les advertirán seguramente sobre los peligros. Sin embargo, a menudo,
sus consejos serán contrarios a los ejemplos que demuestran. Por ejemplo, el
botiquín de medicinas en casa contiene muchas píldoras y cápsulas. Ésta es una
clara indicación de su tolerancia por las sustancias químicas. Mientras sus
hijos creen que no hay nada malo en ello y proceden a usar o experimentar con
ellas. La relación padres e hijos es un factor determinante cuando el hijo
ha desarrollado un antagonismo en contra de sus padres. En su forma más
suave, esta actitud es parte del proceso normal de “liberación” de los padres.
Cuando la actitud es extrema, sin embargo, el hijo hará cosas a las cuales sabe
que sus padres se opondrían.
Por ejemplo, el hijo encontrará formas de experimentar con drogas aunque le hayan advertido repetidamente en su contra o le hayan prohibido usarlas. Se siente orgulloso de su acercamiento a ser un adulto y hace estas cosas para mostrar su independencia.
Cuando se trata de lidiar con un hijo adolescente, los padres necesitan muy buen juicio y mucho tacto. Deberían de darse el tiempo adecuado para estar con sus hijos. Deberían demostrar mayor interés en las actividades de sus hijos y compartirlas.
Los padres deben mantener abiertos los canales de comunicación. No deberían de encontrar faltas en las preguntas o comentarios de sus hijos, y respetar su confianza cuando les cuenta de las prácticas de sus amigos y compañeros. Los padres, también, deben alentarlos para ejercer una influencia saludable en sus amigos.
En lugar de fastidiarlos, los padres deberían dar a sus hijos información real de los efectos y peligros de las adicciones. Por su propio ejemplo, ellos deberían de indicar las ventajas de una mejor manera de vivir. Una relación ideal entre padres e hijos es donde demuestren amor y buena voluntad hacia sus hijos y estos respondan en una forma que corresponda a sus padres.
Por ejemplo, el hijo encontrará formas de experimentar con drogas aunque le hayan advertido repetidamente en su contra o le hayan prohibido usarlas. Se siente orgulloso de su acercamiento a ser un adulto y hace estas cosas para mostrar su independencia.
Cuando se trata de lidiar con un hijo adolescente, los padres necesitan muy buen juicio y mucho tacto. Deberían de darse el tiempo adecuado para estar con sus hijos. Deberían demostrar mayor interés en las actividades de sus hijos y compartirlas.
Los padres deben mantener abiertos los canales de comunicación. No deberían de encontrar faltas en las preguntas o comentarios de sus hijos, y respetar su confianza cuando les cuenta de las prácticas de sus amigos y compañeros. Los padres, también, deben alentarlos para ejercer una influencia saludable en sus amigos.
En lugar de fastidiarlos, los padres deberían dar a sus hijos información real de los efectos y peligros de las adicciones. Por su propio ejemplo, ellos deberían de indicar las ventajas de una mejor manera de vivir. Una relación ideal entre padres e hijos es donde demuestren amor y buena voluntad hacia sus hijos y estos respondan en una forma que corresponda a sus padres.
tomado de: http://www.salud180.com/jovenes/relacion-entre-padres-e-hijos-factor-de-importancia

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